República y la Mujer

República - La Mujer en la segunda República española

 

República - LA MUJER ESPAÑOLA (1808-1868)

Desde 1797 en adelante las estadísticas indican que el porcentaje perteneciente a la mitad de la población corresponde a las mujeres, del cual en una mayor proporción se ven reflejadas las solteras seguidas de la casadas y posteriormente de las viudas.

Este dato es uno de los grandes condicionantes de las mujeres en la época puesto que ser soltera suponía un problema considerando que la sociedad las limitaba a ejercer una única profesión la de esposa y madre.

También hay que tener encuentra los matrimonios ya que si estos se desarrollan tarde es indudable que a la larga produzca una disminución de la natalidad y por lo tanto un problema social.

Desde 1564 hasta 1870 se pone en vigor la ley de matrimonio civil, existe una libertad de matrimonio tanto para el hombre como para la mujer incluso se permite a las viudas volverse a casar después de el año del fallecimiento de su marido . También hay que señalar que la idea con respecto al matrimonio que sigue predominando en la época es la de casarse con el consentimiento del padre.

El matrimonio suponía para la mujer la obligación de obedecer al marido . La falta de obediencia por parte de la esposa podía ser castigada por la autoridad, al igual que las desavenencias y los escándalos en los matrimonios. En cambio el marido para llegar a ser castigado por la autoridad debía maltratarla .

En lo que se refiere al adulterio la mujer sería castigada perdiendo sus derechos en relación al patrimonio de su matrimonio y el castigo que le impusiera su marido .

Otro aspecto que debe analizarse son las tasas de natalidad y mortalidad que durante finales del siglo XVIII y principios del XIX. Son elevadas a aunque a partir de entonces se va a dar en España un ciclo demográfico moderno. Según J Nadal. El transcurso demográfico que se va a producir en España a diferencia del resto de los países europeos son básicamente la reducción de la mortalidad catastrófica, la disminución de la mortalidad ordinaria sobre todo la infantil y el descenso progresivo de la fecundidad. Y según el demógrafo Massimo Bacci la natalidad comienza a descender a partir de 1769 y sobre todo de 1860 produciéndose con mas fuerza en zonas industrializadas como puede ser Cataluña. Ha esto hay que añadir además el inicio del control de la natalidad o lo que es lo mismo el conocimiento de los métodos anticonceptivos. Por otro lado esta la mortalidad que tiene su incidencia en la sociedad debido a las enfermedades infecciones. Las principales las fiebres puerperales y las enfermedades endémicas como el cólera o la fiebre amarilla. A esto hay que añadir las deficientes condiciones en que tienen lugar los partos, que, habitualmente, sólo cuentan con la ayuda de alguna mujer experimentada o, en el mejor de los casos, de la comadrona, que no cuenta con el material suficiente.

Además J J Agius afirma que para el año 1885 un gran número de muertes entre las mujeres recaerá sobre las viudas en mayor medida que las casadas debido a las penosas condiciones de trabajo que estas debían soportar para sobrevivir o para sacar adelante a sus hijos.

Y es que en la época lo que supone la mujer o no en la sociedad es un tema muy debatido que llega a ser recogido incluso por filósofos, médicos y moralistas para su estudio.

La opinión mas generalizada es que la mujer es claramente inferior al hombre dada su naturaleza es decir, la mujer sugiere mas bien una idea de debilidad y por ello ya no es considerada en ningún aspecto igual que el hombre por ejemplo en cuanto a su educación. Las mujeres debían de ser educadas con miras a el mantenimiento del hogar, el cuidado de los hijos y la atención de sus esposos.

Pero aunque esta era la idea central como siempre había versiones de todo tipo.

Había científicos que pensaban que las mujeres eran seres racionales pero que aun así no deberían realizar trabajos que les impidieran dedicarse en mayor medida a su familia.

También comienza a causar preocupación durante el s. XIX la higiene, la salud femenina, la castidad , la histeria, la maternidad, el bautismo de los fetos ante el riesgo de muerte de la madre, la recomendación de las relaciones conyugales ( solo para restablecer la salud) y la prostitución .

La histeria comenzaba en la pubertad y llegaba hasta los veinticinco años, edad en la que la mayoría de las mujeres pensaba en casarse, por lo que si el matrimonio no podía llegar a realizarse o enviudaban tempranamente las mujeres caían en este estado caracterizado por las manías, los delirios y la melancolía .

En cuanto a la maternidad adquiere notable interés hacer saber a las mujeres embarazadas las medidas que debían tomar para no dañar al feto y los conocimientos básicos acerca de la crianza de sus hijos .Entre las familias de clase alta estaba muy difundida la costumbre de contratar nodrizas aunque se difundió la idea de que estas eran transmisoras de enfermedades por falta de higiene etc

 

La vida de las mujeres de las clases medias y altas transcurría en el hogar. Las tareas de la casa se hacían muy pesadas debido a la falta de electricidad , has , agua etc.

Diariamente su trabajo era preparar el fuego en la cocina, el desayuno , limpiar la casa, hacer la compra , llevar el agua... Por la tarde solían coser, lavar y planchar la ropa etc.

También había actividades sobre las que desarrollaban mas tiempo dependiendo de las estaciones. En otoño e invierno por ejemplo dedicaban su tiempo sobre todo a la compra de leña y carbón y preparación de las estufas para mantener el calor en la casa, la limpieza y preparación de carnes por la caza etc.

Estas labores solían hacerlas la nodriza tanto en las clases altas como en las clases medias pero dentro de las casas de la aristocracia estas labores estaban mas repartidas entre los mayordomos, los cocineros , los criados / as , los caballerizos, las niñeras , las camareras etc.

Sus condiciones de trabajo eran lamentables. Podían estar disponibles a cualquier hora del día y de la noche y les pagaban unos muy bajos salarios. Ha esto hay que añadir además las malas condiciones de alojamiento , vivían en buhardillas , sótanos etc.

Por otro lado las mujeres en las clases trabajadoras tenían que hacer frente a todo este trabajo ellas solas y muchas de ellas,, además , hacer frente a una intensa jornada de trabajo.

     

  • EDUCACIÓN

Las ideas de la ilustración que consideraban la educación como un importante instrumento de reforma social influyeron en la revolución burguesa que estaba convencida de la necesidad de la enseñanza pública .

La evolución de la enseñanza en España estaba marcada por la evolución política y también por el crecimiento urbano y el proceso de industrialización que demandaba la participación de las mujeres por lo que surgió la conciencia de que estas deberían recibir una educación que apoyara el desarrollo y no al contrario . Por otro lado, según varios pedagogos de finales del s.XVIII y principios del s. XIX , una buena educación de la mujer es prioritaria puesto que es ella la que fundamentalmente instruye a sus hijos que posteriormente desarrollan un trabajo en la sociedad.

Por ello la educación de las mujeres debe ser la específica para que estas puedan mantener y desarrollar la especie. En 1814 se presentó un proyecto para el arreglo de la enseñanza pública que establecía por un lado la creación de escuelas públicas para enseñar a las niñas a leer y a escribir con intención moral no de carácter general e indispensable como a los niños y a las adultas las tareas del hogar y por otro lado el número de escuelas que debían de organizarse y el lugar donde se establecerían . Las propuestas sobre la creación de un sistema de enseñanza primaria fueron abandonadas durante la Restauración de Fernando VII , y solamente a partir del trienio liberal se reiniciaron los proyectos para regular la enseñanza primaria .

Se estableció que las niñas recibieran la misma educación que los niños sin embargo todavía perduraban varias horas que las niñas debían dedicar a la enseñanza del hogar y las escuelas que restringían su acceso a solo chicas o solo chicos .

Todo ello tuvo escaso impacto en la educación femenina puesto que la red de escuelas públicas era muy reducida y en todo caso los medios puestos a disposición de la educación femenina eran muy escasos. Solamente a partir de la iniciativa privada,, bien de órdenes religiosas, bien de particulares, se crearon colegios encargados de propiciar una enseñanza más amplia .Como ejemplo es importante citar a la Escuela Lancasteriana y la Escuela Ramona Aparicio

 Durante los años treinta se sentarán las bases legislativas que darán un importante impulso a la instrucción pública . Los políticos reformistas de los años treinta consideraban que la educación era sin duda un instrumento contra la revolución puesto que esta serviría para enseñar a la población valores morales y respeto a los poderes establecidos .Un importante defensor de esta idea fue pablo Montesinos que a su vuelta a España en 1833 tras unos años de exilio dedicó su esfuerzo al impulso de la educación popular y muy especialmente la de los niños y las mujeres. Las escuelas de párvulos por él creadas ofrecían una educación física y moral a los niños y a las niñas de familias pobres. En ellas, Montesinos consideraba que era muy importante la presencia de una maestra en sustitución de la madre . Estas escuelas tenían además una serie de ventajas para las mujeres de familias pobres y de las clases pudientes .

En 1838 , la ley de 21 de julio constituye el primer proyecto de implantar realmente la enseñanza a nivel estatal entre la población infantil de ambos sexos . Se proponían tres objetivos : reorganizar los estudios de primera enseñanza dividiéndolos en dos niveles, elemental y superior , extender la educación mediante el impulso de escuelas privadas y la creación de nuevos establecimientos públicos y mejorar el nivel de conocimientos de maestros y maestras . No obstante la ley seguía teniendo una serie de restricciones como por ejemplo, establecía que debían existir escuelas separadas para las niñas donde la enseñanza fuera igual a la de los niños pero con las modificaciones que exigía la diferencia de sexo . La educación elemental comprendía a partir de entonces las siguientes materias: principios de religión y moral, lectura y escritura, principios de aritmética y elementos de gramática castellana y el nivel superior : nociones de aritmética , elementos de geometría, dibujo lineal , nociones de física, historia natural e historia de España .

La ley de Claudio Moyano de 1857 supone el proyecto definitivo de extender la educación primaria elemental a toda la población ya que se declaró obligatoria para todos los españoles, sin embargo la situación política que atravesó el país durante todo el siglo XIX , así como los problemas presupuestarios, mermaron la eficacia de las medidas legislativas como por ejemplo siempre se presentaban mas pegas a la hora de aceptar alumnado femenino que masculino , siguió predominando la idea de que para la función social a la que estaba predestinada la mujer no necesitaba de extensos conocimientos puesto que solo se esperaba de ella un buen adiestramiento en las labores del hogar, los contenidos educativos de la enseñanza estatal se establecieron de forma diferente para el alumnado masculino que para el femenino etc.

_ INCRUSTAR Word.Document.8 \s ___ Lágrimas y sus colaboraciones habituales con La España Literaria, El Ateneo, La Verdad Católica, Gran Mundo, etc. Pero donde se refleja la personalidad de las escritoras es en sus cartas.

__ · Gertrudis Gómez de Avellaneda. Hija del capitán de navío Manuel Gómez de Avellaneda y de Felisa de Arteaga, nació en 1814 en Puerto Príncipe (Cuba). En 1839 en Sevilla empieza a colaborar por primera vez con "La Aureola".

En 1840 se traslada a Madrid y tiene una intensa vida literaria: Espronceda, Rivas, Zorrilla, Quintana, Rosa de Togores, Bretón, Hartzenbusch, Nicasio Gallego, la reciben en su círculo de escritores, a lo que no es ajeno su belleza y fuerte atractivo personal. Entre su principales obras se encuentran Alfonso Munio, Baltasar, Saúl y sin duda sus Poesías, coleccionadas entre 1841 y 1850.

 __ · Carolina Coronado. Nace en 1821 en Almendralejo (Badajoz) hija de Nicolás y María Antonia Romero. A los diez años realiza su primera composición poética "A la muerte de una alondra" y en 1839 El Piloto.

A partir de 1843 colabora en publicaciones periódicas como el Semanario Pintoresco Español, la Revista Española de ambos Mundos, El Álbum Ibero-Americano o revistas femeninas como El Pensil del Bello Sexo o El Ángel del Hogar. En 1848 se casa con Horacio Perry. En su producción poética destacan La flor del agua, La clavellina, El amor de los amores y en la novela La luz del Tajo y Jarilla.

 · Rosalía de Castro. Sólo se sabe con certeza que fue bautizada el 24 de febrero de 1837 en el Hospital Real de Santiago, de "padres incógnitos", como reza en su partida de nacimiento.

En 1856 en Madrid se publica su primer libro que es elogiado por Manuel Martínez Murguía. En 1858 se casa con él y tiene 6 hijos. En 1863 publica Rosalía su primer gran libro Cantares gallegos, y en 1864 publica una novela Ruinas y dos artículos de costumbres El cadiceño y Las literatas. En 1867 publica El caballero de las botas azules que fue bien recibida por la crítica y por los lectores.

__Uno de los aspectos más importantes de su obra era su concepción sobre el amor. En Cantares gallegos, el amor romántico, individual, se transforma en el amor del pueblo gallego; y, en sus obras de la madurez, Follas novas, En las orillas del Sar y El primer loco, el tema amoroso se enriquece, se ahonda, pero al mismo tiempo se ensombrece cada vez más y el amor se identifica con la nostalgia del paraíso perdido. El 15 de julio de 1885, a los 48 años, fallecía en su casa de Padrón.

Concepción Arenal.

Nació en El Ferrol el 31 de enero de 1820. Hija de Angel del Arenal y de la Cuesta y de María Concepción Ponte Ferreira. Su padre muere en prisión a los 39 años y a los 12 años Concepción descubre unos viejos libros con los que su padre había iniciado su carrera de leyes, y entonces ella dice que quiere ser abogado.

A los veintiún años decide entrar en la universidad pero para ello se disfraza de hombre. Al descubrirse que es una mujer, sólo sale a su defensa Fernando García Carrasco. Más tarde gracias a él la escritora queda autorizada para asistir a clase.

En 1847 se casa con Fernando. En Oviedo escribe Los hijos de Pelayo y La historia de un corazón. Se queda viuda en 1855 y ese mismo año establece las Conferencias de San Vicente de Paúl para mujeres. En 1863 escribe Cartas a los delincuentes y en 1870 Cartas a un obrero, libro que rechazan por igual la izquierda y la derecha y ese mismo año funda, junto con Antonio Guerola, La Voz de la Caridad. En 1875 se traslada a Gijón y funda la Constructora Benéfica. En 1889 se traslada con su hijo a Vigo y fallece allí el 4 de Febrero de 1893.

De toda su obra se destacan los siguientes escritos: El visitador del pobre, Cartas a los delincuentes, Estudios penitenciarios, La cárcel modelo, El derecho de gracia, El delito colectivo, El pauperismo y Memoria sobre la igualdad.

Es destacable su obra en defensa de los derechos de las mujeres en La mujer del porvenir, escrita en 1861 y también se muestra partidaria de permitir el acceso de las mujeres a todos los niveles educativos, pero se muestra contraria a todos aquellos trabajos que exijan el ejercicio de la autoridad y a que las mujeres participen en la política. Se expresaría en algunas de sus otras obras más significativas: La mujer en casa, escrita en 1881, y el Estado actual de la mujer en España, escrito en 1884.

En 1892 enviaba al Congreso Pedagógico La educación de la mujer.

· Josefa Massanes. Su nacimiento sitúa Carmen Simón en Zaragoza, en 1811 y Ricardo Navas, en Tarragona, en el mismo año. Colabora en revistas como El Vapor, La Violeta y La Religión.

En 1838, la Academia de las Buenas Letras la nombra socia de honor y en 1858 el Instituto Agrícola Catalán y el Círculo Literario de Almería la nombran socio honorario. En 1869 funda un colegio para señoritas y en 1878 obtiene el premio de la Academia Bibliográfica Mariana de Lérida. Falleció en 1887 en Barcelona. Fue autora de obras como Poesías (1841), Álbum de Manuela Carbonell Catalá (1839), Flores marchitas y Nueva colección de poesías (1850).

Las Poesías de Massanés van precedidas de un prólogo, en el que la escritora se muestra consciente de que a su sexo se le niega el derecho a la escritura y, por ello, es un alegato en defensa del ejercicio de la escritura por parte de las mujeres.

Josefa Massanés en uno de sus poemas, "La resolución" afirma que el hecho de escribir va en contra de las costumbres femeninas.

Para ella la única posibilidad de emancipación para las mujeres sera la educación.

· Ángela Grassi. Es una escritora olvidada del siglo XIX, que representa una figura ciertamente representativa de gran parte de mujeres que vivieron durante estos mismos años en España.

Ángela nació en Crema (Italia) el 2 de agosto de 1823, hija del músico Juan Grassi. Destacaba en la música, los idiomas y en la literatura. A los quince años estrenó Lealtad a un juramento o Crimen y expiación. Fue directora de El Correo de la Moda entre 1867 y 1883, año de su muerte. Por su matrimonio con Vicente Cuenta llegó a ser copropietaria de este semanario hasta 1881, año de la muerte de su marido. Ángela Grassi falleció en Madrid el 17 de septiembre de 1883.

Su producción novelística es imaginativa, posee una gran fluidez, una cierta capacidad para describir a una gran variedad de personajes y con un estilo sencillo y de fácil comprensión. Las novelas tienen una finalidad didáctica y es una escritora de mujeres y para mujeres. Sus personajes femeninos se encuentran siempre supeditados a su problemática como esposas, como hijas o como madres.

Ángela cree en una sociedad justa y sabiamente dividida en clases sociales, considera que es importante la virtud, y por ello, todas las posibles diferencias e injusticias sociales pueden armonizarse a partir de un sentimiento más fuerte que todos los demás.

Las reivindicaciones de las mujeres se limitaron a la mejora de la educación femenina y a revalorar la figura de la madre y de la esposa dentro de un contexto de feminismo católico.

El discurso ideológico que transmiten define perfectamente el modelo dominante en la sociedad decimonónica, o el desacuerdo ante la opinión dominante sobre la supuesta inferioridad de las mujeres. En algunas ocasiones se encuentra un núcleo de mujeres vinculado al socialismo utópico español, especialmente el "fourerismo" español, que reivindicara la igualdad de ambos sexos y la mejora de las condiciones de vida de las mujeres de las clases trabajadoras.

Dos mujeres, Ramona Poeita y Amira Zelasgón escriben El Correo de las Damas editado en 1811 en La Habana. Se trata de un periódico de ideología liberal y refleja el proceso de transición entre el espíritu ilustrado del siglo XVIII y el liberalismo moderado dominante del siglo XIX.

En 1822 se publica por primera vez en Madrid el Periódico de las Damas cuyo propietario es León Amarita. El mensaje que se quiere dar a las mujeres es: " A las señoras", donde se sugiere que la mujer sea "sensible, sufrida, sumisa..., a la manera de un ángel sobre la tierra...".

Para el Periódico de las Damas el ideal de educación para las mujeres debe limitarse a la formación que le permita desempeñar correctamente el "interesante encargo que ha de ejercer en sociedad" y ejercer la influencia en la familia "escuela primaria de costumbres sociales y religiosas". El periódico detallará a lo largo de los meses los conocimientos que deben poseer las mujeres para la administración de lo doméstico. En los últimos números defenderá la importancia y utilidad del trabajo de la mujer como medio para liberarse de la tutela económica del hombre.

Opiniones parecidas se expresaban años después en El Correo de las Damas, editado durante 1833-35. Es una publicación dedicada fundamentalmente a la moda, a la literatura de entretenimiento, facilita información sobre teatros... y se muestra partidario de una educación para poder ser educador de sus hijos y sustentar el buen funcionamiento de la sociedad y de la familia.

A partir de la muerte de Fernando VII la prensa femenina edita publicaciones de corte satírico, literario, político y militar como El Iris del Bello Sexo en La Coruña, La Psiquis en Valencia, El Elegante en 1841, La Aureola y La Guirnalda editados en 1842. Entre todos destaca La Moda, editado durante 1842-1927. Representa lo que se llama "prensa de modas y salones" y entre sus colaboradores están Pilar de Sinués, Margarita Pérez de Celis, Emilia Carlem y Ángela Mazzini.

Otras obras son: Álbum del Bello Secso, editado en 1843 y en el que colabora Gertrudis Gómez de Avellaneda y El Tocador, editado entre 1844-1845, cuyo editor es A. Ribot.

La Gaceta de las Mujeres, editada en 1845, donde sus redactoras son mujeres, entre las que destaca Gertrudis Gómez de Avellaneda, Carolina Coronado y Josefa Moreno Nartos.

El Nuevo Pensil de Iberia destaca por el carácter revolucionario de sus propuestas. Se trasmite un discurso igualitario, aunque se reconoce que existen diferencias entre el hombre y la mujer. Estas diferencias se deben a la mayor sensibilidad e imaginación de esta última. Se encuentran las firmas de Fernando Garrido, Sixto Sáenz de la Cámara, Francisco Pi y Margall, Narciso Monturiol y de figuras del panorama literario como Margarita Pérez de Celis y Maria Josefa Zapata. El periódico se centra en el análisis crítico de las condiciones de vida de la clase trabajadora y de la mujer. Desde sus páginas se crítica el sistema social que, genera una sobreexplotación de la mujer trabajadora, ya que hay una desigualdad clara del trabajo femenino. Esta situación hace que muchas mujeres se prostituyan para sobrevivir o realizar un matrimonio de convivencia.

     

  • TRABAJO.

Las tasas reales de participación en la población activa de las mujeres es muy elevada, debido a que, en un sistema de producción preindustrial, la participación del conjunto de la población, es muy elevada.

Además la actividad femenina se incrementa a medida que se desciende en la escala social e, igualmente, puede afirmarse que el estado civil incide de forma determinante en la tasa de actividad femenina, de forma que solteras y viudas englobaban básicamente el mercado de trabajo.

En cuanto a las condiciones laborales, había en la mayoría de los casos jornadas de 10 a 12 horas, a lo que debe añadirse la escasa valoración social que se tenía del mismo y la menor remuneración que se asignaba al trabajo femenino.

En el sector primario a las mujeres se les asignaban labores específicas: la escarda, la vendimia, la recogida de aceituna, aunque en lugares como Galicia las mujeres se ocupaban de todo tipo de trabajos: guardar el ganado, guiar los carros, segar,...

En cuanto al sector secundario, la tradicional dedicación de las mujeres al hilado y al tejido permite su incorporación a la industria textil, aunque en España se trata fundamentalmente de talleres domésticos. La labor de tejer y tundir la lana corre a cargo del padre, mientras que la madre y los hijos ejercen su trabajo como hilanderas, despinzadores o canilleros.

Otros oficios realizados por las mujeres son: esparteras, zapateras, tintoreras, panaderas, cabestreras..., pero el valor numérico era muy escaso.

En lo que se refiere al sector terciario existían tres actividades claramente diferenciadas. En primer lugar se trataba del servicio doméstico, que ocupaba fundamentalmente población joven entre quince y veinticinco años, en su mayoría solteras.

Desde el punto de vista cuantitativo entre las maestras había menor incidencia.

Otra profesión ejercida por las mujeres era la de comadronas, en la que sus conocimientos eran exclusivamente de carácter práctico.

Una de las actividades ejercidas por las mujeres y que no aparece censada es la prostitución, que durante el siglo XIX alcanza una especial dimensión. A la larga se considera como una institución valiosa para la conservación de la familia. Así, la prostitución es considerada como una institución social necesaria e indispensable que sirve de paliativo a las frustraciones sexuales de los hombres.

En el Código Penal de 1848, se establece que la pena de prisión correccional al que promoviere la prostitución o corrupción de menores de edad, aunque la prostitución como tal dejaba de ser considerada un delito. Estas mismas ideas se mantienen hasta el 1850 y 1870. Así, a partir de 1848, interesa sobre todo la normativa sanitaria que regule el ejercicio y vigilancia de la prostitución.

     

  • PARTICIPACIÓN POLÍTICA.

La participación política de las mujeres por una parte se produce desde el poder al que se accede por razones de parentesco y por otra parte desde la calle donde se promueven pronunciamientos para oponerse al poder instituido.

En el primer caso, un ejemplo claro es el caso de la reina regente María Cristina de Borbón y su hija Isabel II. Esta nació en 1830 y vivió durante sus primeros años bajo la regencia de su madre hasta que en 1833 fue proclamada reina. En 1846 contrajo matrimonio con su primo Francisco de Asís y fue un absoluto desastre puesto que este hecho y su escasa dedicación a los asuntos políticos tuvo consecuencias nefastas para la popularidad de la reina y el desprestigio de la Corona y durante la revolución de septiembre de 1868 se vio obligada a abdicar dejando el trono a manos de su hijo Alfonso XII el 25 de junio d 1870.

Y en el segundo caso, desde la oposición, encontramos a Mariana Pineda, nacida en 1804 en Granada. En 1831 fue denunciada por haber bordado una bandera con las palabras "ley, libertad, igualdad" y rehusó el perdón que se le ofreció a cambio de delatar a sus supuestos cómplices y por ello murió. Hoy en día representa el símbolo de la causa liberal.

Pero muchas otras mujeres menos conocidas fueron objeto de la represión ejercida durante los reinados de Fernando VII como fue el caso de Luisa de Soto y Urquijo que fue represaliada por sus opiniones liberales, o soledad Mancera, que sufrió diez años de prisión estrictamente por mantener el retrato de Riego en su casa., también durante la época de Isabel II como fue el caso de Dorotea Santos, Tomasa Bartolomé y Modesta Vázquez que participaron en motines en Castilla la Vieja durante el año 1856 por lo que fueron ajusticiadas.

Esto refleja como las mujeres de todos los estamentos sociales participaban en los asuntos políticos activamente.

 

La Segunda República trajo un soplo de aire fresco y renovación. La consecución de voto en 1931 parecía iniciar un cambio de grandes proporciones

 

SEGUNDA REPÚBLICA

La caída de la monarquía y la llegada de la república en 1931, supuso, para todas las mujeres, importantes consecuencias.

Con el cambio político, se planteo la transformación democrática, lo que suponía, en el gobierno republicano-socialista, la promulgación de leyes efectivas ante la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

La primera y suprema norma legal que consagro dicho principio, fue la constitución donde aparecían diversos artículos que expresaban:

     

  • La oposición del sexo como un fundamento de privilegio jurídico (art. 25)

     

  • El derecho de admisión de todos los ciudadanos en empleos y cargos públicos (art. 40)

     

  • Obligación de estado como regulador del trabajo de los mueres y su protección de la maternidad (art. 46)

     

  • Igualdad de derechos de ambos sexos en el matrimonio (art. 43)

Gracias a este ultimo articulo (art. 43), se elaboro una ley de diborcio de carácter progresista; aprobada en regreso de 1932.

Otra de las cuestiones favorecida por la constitución, supuso la supresión de toda norma laboral discriminatoria establecida en las mujeres casadas; aunque en parte seguían encluecas en los contratos de trabajo.

El 1 de octubre de 1931, se aprobó e derecho al voto para las mujeres; echo que fue debatido por el nuevo parlamento.

Con relación a este derecho podemos destacar, como ferviente defensora del mismo, a clara campeadora; elegida diputada en junio de 1931 por el partido radical. Frente a ella, se encontraban las ideas que concebían el voto femenino como algo perjudicial para la república por su puesta tendencia conservadora. (diputada Victoria Kent)

La nueva situación de la mujer como electora influyo en su politización y en la ampliación de su presencia en instancias políticas.

LA REALIDAD SOCIAL DE LAS MUJERES

El nuevo marco legal republicano, supuso grandes cambios en la vida de las mujeres.

El derecho al trabado remunerado estaba limitado por las obligaciones familiares y domesticas.

Durante la república las mujeres "activas" eran una minoría, que sobre todo formaban las solteras menores de 30 años como consecuencia de las barreras que suponían tanto el matrimonio como el estancamiento de las mismas al mundo laboral provocado por la crisis económica de los años 30.

Las mujeres "activas" más abundantes eran las trabajadoras urbanas, que se encontraban en el sector servicios.

Con respecto al sector primario las cifras eran inferiores, lo que denotaba el descenso evolutivo de la población rural.

Contrastando la situación del hombre con la de la mujer podemos destacar la inferioridad de la remuneración de las trabajadoras con relación a la de los trabajadores. Estas desempeñaban un papel importante en campo de la enseñanza, colaborando, muchas de ellas en proyectos educativos de la república.

El impacto de la guerra civil, acabo con la ideología patriarcal y consiguió incorporar a las mujeres en el trabajo de producción de bienes y servicios.

INCORPORACIÓN DE LAS MUJERES A LA LUCHA POLÍTICA

La actividad política considerada, en los años 30 como un privilegio masculino, supuso la aparición de diversos movimientos sociales formados por mujeres involucradas en organizaciones políticas y sindicales, prensa... todo esto se convirtió en un factor importante para la vida política del país.

Con relación a las diputadas podíamos destacar a: Margarita Nelken; socialista que luchan para mejorar. Francisca Bohigar, Matilda de la Torre, venerada García Manzano, etc., todas ellas elegidas diputadas en 1936. Se demostró que el voto femenino era conservador por influencias de los hombres de la familia.

Fue elegida diputada Dolores Ibarrúri.

LAS ORGANIZACIONES DE MUJERES

En 1931, los partidos conservadores utilizaron a las mujeres para la defensa de las instituciones que peligraban a causa de reformas politicas republicanas.

La CEDA, originada por la acción popular de los hombres estaba formada por la asociación femenina de acción p9opular.esta se encargaba de la colaboración en campañas politicas donde los cargos pertenecían a las esposas y hermanas de los dirigentes del AP.Sus principales tareas se centraban en la organización electoral, la propaganda femenina y la asistencia social.

En 1934 se creo la sección femenina de falange que, partiendo de valores como la "sumisión y abnegación", se dedicaba a servir a la organización y a la atención de familias y presos políticos. Según José Antonio Primo de Rivera, estos valores caracterizaban a las mujeres.

Esta, a partir de la sublevación militar, provocada en 1936, pasa a tener un papel de carácter más relevante y como consecuencia de ello la dedicación de las mujeres se centro en ayudar a los heridos, tejer para el frente y realizar tareas de abastecimiento en la retaguardia.

En 1939 la sección femenina pasa a ser una organización de masas que ayudaban a sostener la dictadura.

En 1933 se crearon organizaciones de mujeres, movilizadas por el partido comunista, para luchar a favor de la igualdad de derechos y de la democracia oponiéndose así al fascismo. A esta se le dio el nombre de mujeres antifascistas.

Dolores Ibarrúri reivindicaba a través de programa de la organización escrito por ella, multitud de derechos para la mujer; tales como: derecho al trabajo, al aborto, a la ocupación en cargos públicos y políticos, la protección de la madre etc.

La lucha política antifascista se centraba en los acontecimientos politices de la república, en la revolución de 1934 y en la guerra civil, aunque muchos progresistas seguían a las mujeres demoro de un papel maternal etc.

Algunas de las pertenecientes destacadas dentro del comité de mujeres antifascistas fueron: Matilde Cantos, victoria Kent, Emilia Elias.

En Cataluña se formo una filial de la AMA, la unión de dones de Cataluña, presidida por Dolores Bargalló.

Con el surgimiento en 1936 del grupo anarquista se dieron una serie de publicaciones de revistas.las principales interesadas para la mejora tanto educativa como cultural de las mujeres fueron: Mercedes compasada y Amparo pocha.

La contienda ya constituida como organización, pretendía unificar la guerra a la liberación tanto económica como social de la clase obrera.

El impedimento que tenían las anarquistas para conseguir la liberación era la opresión que los hombres ejercían sobre ellas. En esta lucha para la libertad, las mujeres debían unirse con el otro sexo para conseguir tanto la igualdad como justicia social.

EL IMPACTO DE LA GUERRA CIVIL EN LA VIDA DE LAS MUJERES

En julio de 1936 el pronunciamiento militar y la guerra civil fueron dos acontecimientos decisivos para las mujeres, puesto que se produjeron frecuentes separaciones familiares y se crearon nuevos grupos domésticos extensos.

Junto a esto, se produjeron numerosas transformaciones relacionadas con la vida de la mujer pues el incremento de estas dentro del mundo laboral, supuso la aparición de otras alternativas contribuidora, todas ellas, de la aparición de un nuevo sentimiento de utilidad para las mujeres que las desempeñaran.

La repercusión de la guerra civil supuso diferentes impactos sociales determinados por la edad, estado civil etc.

Tras el desbordamiento de las sedes de los partidos políticos, sindicatos y organizaciones de mujeres, provocado el 19 de julio, las mujeres se encargaron de la apertura de talleres de confección para las milicias.

Esta situación permitió que las mujeres accedieran en trabados, espacios de dominio masculino, acciones bélicas dentro del ejercito republicano, etc.,

Aurora Arias se encarga de la primera columna con relación al enfrentamiento de las Juventudes socialistas con él ejercito de mola.

En Marzo de 1937 se estableció un salario para las trabajadoras de las industrias de desarrollo bélico encargadas de la confección de prendas, fábricas de armamento etc. Este trabajo se desarrollaba en fabricas colectivizadas o industrias situadas en barrios urbanos.

Otro tipo de trabajo desempeñado por el sector femenino eran el voluntariado en guarderías, corredores colectivos, hogares para refugiados, etc.,

Dicho sector, obtuvo en el trabajo un incremento de la remuneración a partir de 1937,además de destacar en las aportaciones para la lucha antifascista.

Las militantes de los partidos de izquierda propagaron la causa republicana a troves de: militantes, prensa, aspectos culturales, trabados administrativos en ministerios, ejercito, portados y sindicatos, etc.,

Algunas de las destacadas mujeres que ocuparon cargos políticos fueron: Matilde de la Torre, Mercedes Maestre, etc., En la fuera el ministro de defensa, doctor Negrin, llevo a cabo el nombramiento de las mujeres antifascistas que formaron parte de la comisión de auxilio femenino presidida por la Pasionaria. Esta comisión se encargaba de la repartición de envíos extranjeros de ropa material sagitario y alimentos etc. El 4 enero de 1939 se dio en Madrid él ultimo reparto de víveres.

La compulsión que podíamos sacar del periodo republicano, con relación a la situación de la mujer, seria que aunque el papel fundamental de esta seria seguir estando en el hogar, disponía de una pequeña independencia tanto en su situación económica como personal.

FRANQUISMO : REPRESIÓN Y LETARGO DE LA CONCIENCIA FEMINISTA, 1939 -1977

EL MODELO DE MUJER CREADO POR EL FRANQUISMO

La represión de la conciencia feminista y de las capacidades de la mujer se produjo con la sublevación militar de 1936.

Como consecuencia de esto, el Estado dictatorial basaba sus principios ideológicos conservadores y reaccionarios en: la dominación y subordinación mediante una autoridad y jerarquía donde el varón ocupaba el centro de la organización oscila y bajo este, oprimidos los demás sujetos, en concreto las mujeres.

Mas tarde, el Estado necesita el trabajo de las mujeres para suponer una mano de obra más barata que la del varón y por ello éstas son incorporadas al mercado laboral. Ésta incorporación se desarrollo sin romper la idea que sobre ésta se tenía de modelo de "esposa madre". Todo esto demora el factor imprescindible que ellas suponen dentro del "desarrollismo" en los años sesenta.

Con relación ala legislación franquista, el sistema legal del nuevo estado presentaba objetivos sobre las mujeres coherentes con los anteriores.

Las leyes discriminatorias pretendían: derogar todos los derechos igualitarios concedidos por la republica; se suprime la ley del matrimonio civil y la del divorcio, se restablece el código civil de 1889 y se plantea el refuerzo de la autoridad paterna y marital.

El punto de partida se da el 6 de Marzo de 1938 en el "Fuero del Trabajo "donde se expresa el propósito que el estado tiene en centrar a las mujeres en el hogar.

El sector femenino al casarse, tenia la obligación de abandonar el trabajo y no podían realizar determinada tareas como; abogados del estado, notarios, judicatura, etc.

Una antigua dirigente de las Mujeres Antifascistas, llamada Encarnación Fuyola analizaba desde los exilios todas esas discriminaciones franquistas, que pretendían acabar con la independencia económica femenina además de estar sometida s a la Iglesia.

Tras la supresión de la coeducación, se desarrolla una política de segregación de sexos en la escuela.

En 1944,se reimplantan los artículos con relación a crímenes pasionales, adulterio y amancebamiento graciosa una reforma del Código Penal.

A principios del los sesenta, en los inicios del "desarrollismo" el Estado necesita incrementar la población laboral femenina. El punto de partida es la "Ley sobre derechos políticos, profesionales y laborales de la mujer" de 15 de marzo de 1961.El 20 de agosto de 1970 se suprime la discriminación en el aprendizaje y permite a las mujeres mantener su puesto de trabajo al casarse.

Estos son tan solo algunos ejemplos de un ambiente de represión, control y subordinación de las mujeres.

La sección femenina. El "Caudillo" encomienda a la Sección Femenina la tarea de formar a todas las mujeres de España. La Sección Femenina pasa a ser integrante del Movimiento y de su política de feminización.

En la concentración-homenaje celebrada en Medina del Campo, el 30 de mayo de 1939, se delimita la función asignada para las mujeres del Movimiento.

Junto a la maternidad, se exalta la feminidad, como sumisión y espíritu de sacrificio; desaparece la capacidad intelectual, creativa y crítica de la mujer, convertida en una sombra del hombre.

El medio rural es el más idóneo para desarrollar el modelo de mujer sacrificada, y allí se sitúan las Granjas-Escuelas, y más tarde, las Cátedras Ambulantes.

En los años 50, la Sección Femenina burocratiza sus tareas, e incrementa su labor formativa en tres frentes: la formación nacional-sindicalista, la formación religiosa y la preparación de las mujeres para el hogar.

Todo ello se lleva a cabo, a través de actividades de formación obligatoria, como el Servicio Social y mediante el control de la educación.

Como resultado de la aplicación de este modelo de mujer, las mujeres del régimen, quedan alejadas de los centros de poder y decisión del Estado. Tanto las Cortes, como en el Consejo Nacional, hay muy pocas mujeres.

La Sección Femenina, perdura, con modificaciones hasta la democracia.

La Iglesia contribuye a la formación de ese modelo de mujer esposa y madre. La iglesia pretende sanear la sociedad corrompida por la experiencia republicana. Su pastoral se encamina a la recristianización del hogar.

El matrimonio canónico, es el único válido en la España franquista.

En consecuencia, si muchas mujeres y hombres no formalizan sacramentalmente el matrimonio civil, quedan excluidos de los subsidios familiares.

Lo mismo ocurría con el control de los amancebamientos, considerados delitos. Se tenía la obligación de aceptar las normas tanto del Estado, como de la Iglesia. La jerarquía se preocupaba por la moral femenina principalmente.

La iglesia toma a las mujeres como instrumento de recristianización de la sociedad, encuadernándolas en la Acción Católica. Con la creación de la Hermandad Obrera de la Acción Católica (HOAC) la Iglesia se acercó al mundo del trabajo.

LA REALIDAD SOCIAL DE LAS MUJERES

En la España de los años ´40 y ´50, las mujeres se distinguen entre "triunfadoras" y "derrotadas". La vida de unas mujeres se desenvuelve hacia un bienestar cada vez mayor. Las llamadas "chicas topolino", vivían su vida; eran mujeres de clase media y alta. Pero otras mujeres vivían en el hambre y la miseria, presionadas por la sociedad, la Iglesia y la policía. En la década siguiente a la posguerra, la población empieza a emigrar a la ciudad. Sobre las mujeres adultas y niñas, recae el peso de trabajar fuera y dentro del hogar. Prueba de esto es el testimonio de Goya Abad: "A mis doce años ya ayudaba en casa lo que podía; a los trece años empecé a aprender los trabajos del campo; mi trabajo era el hogar o doméstico".

Encarnación del Campo dice: "Era la mayor de cuatro hermanas y las cuidaba mientras mi madre iba al campo. Tela lo que yo he trabajado".

Otro ejemplo es Maite Benítez, que se las tenía que ingeniar para poder ir un poco arreglada.

Así era el cada día en los ´40 y ´50, que hemos aprendido a excluir a lo largo de la historia.

El papel que jugaba la mujer dentro de la familia impidió que alcanzara siquiera una instrucción media. Las niñas eran educadas para la sumisión, las que llegaban del campo eran analfabetas. La represión a las mujeres "derrotadas" era muy cruel. Unas mil mujeres fueron condenadas a muerte a partir de 1939.

En 1946, las mujeres de la cárcel de Ventas (Madrid), hicieron la primera huelga de hambre. También había mujeres n las cárceles que se encontraban en la resistencia. Se formaron comités de solidaridad, como la Unión de Mujeres Españolas. Estas mujeres defendían su libertad en los años ´60 y ´70.

ENTRE EL CRECIMIENTO ECONÓMICO Y EL FIN DE LA DICTADURA

A partir de los ´60, la realidad de las mujeres se aparta de la propuesta por la Iglesia y Sección Femenina, que adaptó las posibilidades de las mujeres a los nuevos tiempos. Gracias a que hubo que lograr una expansión industrial, propuesta por los Planes de Desarrollo, aumentó el número de mujeres que trabajaba fuera del hogar. El trabajo femenino se afectó, ya que se consideró como un aliciente para el bienestar familiar. En esto influyó también el adelanto que conllevan los electrodomésticos, lo que supuso una gran ayuda para el hogar. También hay un progreso de la mujer en cuestión de estudios, pero aún seguía siendo un sistema clasista.

Los cambios económicos y sociales en los ´60 y ´70, afectan también a la familia tradicional, la autoridad patriarcal pierde poder. Pero todavía en 1969, la mujer seguía necesitando el consentimiento del marido para diversos asuntos legales. En los últimos años de la dictadura, la legislación represiva sigue presente. La protesta de la población es cada vez mayor, y las mujeres están creando las condiciones objetivas, para formar un movimiento de mujeres. Algunas se sumaban al movimiento antifranquista.

Después de la muerte del dictador, se celebraron en Madrid las primeras Jornadas Estatales por la Liberación de la Mujer.

LA DEMOCRACIA

El movimiento feminista emerge en España tras la muerte de Franco. Este clima de reivindicaciones sociales, durará hasta el referendo popular de La Constitución de 1978, en el que se declaraba la igualdad de españoles ante la ley, sin discriminación por sexo, entre otros factores. En España llegó esta situación con retraso.

Había dos tendencias sustanciales: grupos autónomos de mujeres radicados en Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia, y por otro lado, las secciones femeninas de los partidos de izquierda.

Antes de la muerte de Franco, las mujeres casadas, no tenían derecho, por ejemplo, a recibir herencias, así como otras cuestiones legales. En 1975, gracias a María Telo, desaparece la figura del marido como cabeza de familia. También hubo protestas contra los malos tratos y las agresiones sexuales.

Se concedió el derecho al divorcio (1981) y al aborto (1985).

Estas principales campañas concentraron buena parte de la actividad del movimiento, que iba siendo liderado por mujeres adscritas a partidos de izquierda.

El PCE (Partido Comunista de España), no prestó su apoyo al Movimiento Democrático de Mujeres (MDM). "El MDM jugó un papel muy importante contra la dictadura, pero en sus albores había perdido su razón de ser" Decía la dirección nacional del PCE.

Durante los ’70 y ’80, se crean grupos especializados en instancias determinadas.

En la segunda mitad de los ’80, se cuestiona la participación de la mujer en las instituciones políticas. Por ejemplo, en 1988 el PSOE, aprueba que el 25% de sus listas electorales, esté compuesto por mujeres. Hay otros ejemplos, aunque la minoría seguía siendo exigua. Campañas como Mujeres al Poder, y Mujer vota Mujer, buscaban el consenso entre un sector de mujeres de partidos y sindicatos y los grupos feministas, para lograr "plataformas estables de coordinación, diálogo y presión". Estas plataformas, se han desgastado en interminables discusiones reglamentarias, porque ningún grupo quería reconocer el poder del grupo de al lado.

FECUNDIDAD Y EMPLEO: DOS PROCESOS EN EL CAMBIO SOCIAL

La tasa de la actividad laboral de las mujeres, está por debajo de la media comunitaria, y el número de hijos por mujer ha disminuido.

El alumnado femenino en las Escuelas de Formación Profesional, ha subido del 29 al 42%.

Estos datos permiten deducir la relación entre mujeres de mayor nivel educativo con su elección de fecundidad, que se ha visto fortalecida por el acceso a la información sobre anticonceptivos y aborto. Los dos procesos sociales, son independientes de las condiciones económicas generales.